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8M Día Internacional de la Mujer

Levantemos la voz hoy y siempre por nosotras como mujeres y por nuestras hijas! Pero no lo hagamos solas… involucremos a los hombres que forman parte de esta sociedad, que también son esposos de mujeres, y padres de hijas.


Levanto mi voz por las mujeres y niñas, porque no merecemos estar a dieta, ni reprimir nuestra hambre con tal de tener el cuerpo que los demás quieren, o la “salud” que los demás nos recomiendan.


Levanto mi voz por las mujeres y niñas de cuerpos grandes o “gordos”, a quienes han juzgado, criticado, discriminado y burlado por su apariencia física, causando miedo, culpa, inseguridades, mala relación con la comida y sus propios cuerpos, llegando así a tener un TCA.

Hoy en día, los TCA las sufren niñas y adolescentes a más temprana edad, y te preguntas por qué?


Dejemos de pensar que las personas con cuerpos grandes o “gordos” son descuidadas, irresponsables, débiles y que no gozan de salud.

Dejemos de lado los estereotipos del cuerpo perfecto y “saludable” y a los estándares de belleza de la mujer.

Dejémos de hablar del aspecto físico de las mujeres y hombres, niños y niñas.

Dejémos de lanzar un diagnóstico médico fijándonos únicamente en el peso, veamos más allá de nuestras narices. Evaluemos de forma integral a nuestros pacientes, sus experiencias previas, factores individuales, familiares, sociales, culturales, psicológicos, emocionales, fisiológicos, y muchísimos más.


Una mujer no es más valiosa por haber adelgazado

Una mujer no es más exitosa por haber adelgazado

Una mujer no debería ser más segura por haber adelgazado

Una mujer no debería ser más “agradable” por haber adelgazado


Empoderémos entre nosotras mismas, a nuestras pacientes, a nuestras hijas, a nuestras niñas para que su voz sea grande!

Empoderémos a nuestras niñas, para que sepan poner límites, para que se hagan escuchar, para que nadie les diga cómo debe ser su cuerpo, para que nadie hable de su aspecto físico, para que se sientan felices y seguras de quienes y como son. Y que sepan que no hay forma “correcta” de ser mujer.


Madres y Padres: